(entra
Mundstock)
Señor
Duval, qué alegría tan grande tenerlo esta noche con nosotros en
La hora de la nostalgia, muchísimas gracias por haber venido.
Que
emoción sentimos los que lo hemos visto tantas veces en el teatro, cuántos
recuerdos; díganos señor Duval: ¿no lo asalta de vez en cuando
la melancolía, la memoria de las cosas perdidas?
MM:
Eh, justamente lo que he perdido es la memoria.
DR:
¿Piensa usted que su arte ha evolucionado en tantos años?
MM:
Uy, si habrá evoluciona... permitame, uy si habrá evolucionado;
es una palabra que me cuesta
sí, yo cuando comencé era lo que
se llama un típico artista de mmmm.., un artista de mmmm... un artista
de mmmm..¡Music Hall!.
DR:
Music hall.
MM:
Sí, lo que pasa es que a veces...y se me salen. Pero luego con los años
mi estilo se fue mmmm..mi estilo se fue mmmm..
DR:
Music Hall
MM:
No, se fue enriqueciendo, y vea, el secreto para una carrera tan prr, para una
carrera tan prr, para una carrera tan prolongada, gracias, el secreto es haber
sabido mantener siempre el equilibrio; una vez que usted mantiene el equilibrio...
Fantástico, ya no saben qué inventar.
DR:
¿Y cómo es que sigue actuando todavía?
MM:
Eso es lo que todos se preguntan.
DR:
¿Cuál es el secreto?
MM:
Ah, sí, el secreto, sí, escuche bien: ehh
no, no se preocupe,
no, no es que la mano tiemble, no, no, lo que pasa es que el resto está
quieto. El secreto es: "siempre se tienen 20 años ... zzz.."
(Se duerme) Buenos días.
DR:
Señor Duval, escuchando su voz es inevitable que acuda a nuestra memoria
alguno de sus innumerables éxitos, como por ejemplo: Jeanette
MM:
Uy sí, Jeanette, claro ... bueno, Jeannette hizo furor, porque como, lo
que pasa es que en esa época, las estrofas venían
¿cuál?
DR:
Jeanette. ¿Por qué no nos canta aunque sea unos compases de Jeanette?
MM:
Ah, si, compases, sí
DR:
El señor José Duval en "Jeanette"
MM:
Jeanette, Jeanette, Jeanette,
cuando pienso en ti me agita la emoción
Jeanette,
Jeanette, Jeanette,
cuando pienso en ti yo pierdo la razón
Jeanette,
Jeanette, Jeanette,
cuando pienso en ti me duele el corazón
Por eso,
nunca pienso en ti.
DR:
Hablemos un poquito de su juventud, allá por el siglo 12... por 1912, de
sus primeros romances... de su relación con la hermosa bailarina Brigitte
Cocó
MM:
Ah, Brigitte Cocó, si bueno, Brigitte Cocó era mucho más
joven que yo; sí todos son mucho más jóvenes que yo; y nunca
voy a olvidar el día que me dijo: "José", porque ella
me decía José...
DR:
¿Por qué?
MM:
Porque me llamo José ¿Cómo quiere que me digan? ¿Qué
le pasa..? ¿No...? Me llamo José, me dicen José. Me dijo:
"José, pronto seremos tres"
DR:
¿Iba a tener un hijo?
MM:
No, iba a tener un amante. Ya por ese entonces nuestro hijo tenia cuatro años
y era mmmm.. y era mmmm..
DR:
Music Hall
MM:
¿Cómo una criatura va a hacer Music Hall?. Oiga, de verdad me preocupa
usted joven, eh? ¿No quiere que le recomiende mi pediatra? No, nuestro
hijo era mmmmuy travieso, y no le gustaba, como todo hijo de artista, no le gustaba
irse a dormir temprano, entonces yo le cantaba para que se durmiera, aaaah le
cantaba, aaaaah le cantaba, hasta que un día me dijo que prefería
que le pegase.
DR:
Todos recordamos aquella hermosa canción que usted compusiera especialmente
para ella, titulada "Solos, Brigitte y yo"; nos encantaría recordarla
MM:
Sí, a mí también
DR:
El señor José Duval
MM:
El señor José Duval
DR:
(Apuntando) Pasa el tiempo y al pasar
MM:
¡Pero me sopla mal usted!
Pasa
el tiempo y al pasar
borra el antes y el después
pero nunca he de
olvidar lo que ocurrió aquella vez
este... ¿qué ocurrió?
DR:
(Apuntando) Entre rosas y gladiolos
MM:
Entre rosas y gladiolos
cuando el sol apareció
estábamos
al fin solos
solos Brigitte y, y ehhh...
DR:
(Apuntando) Y yo
MM:
Solos Brigitte y usted
DR:
No, yo, usted
MM:
Ah, claro:
Solos Brigitte y yo y usted
DR:
No, señor Duval, estaba usted solo
MM:
Se ve que Brigitte no había venido
Y
allí estaba, solo yo
con el cielo de testigo
junte coraje y exclamé:
quiero
casarme... ¡conmigo!
DR:
Muchísimas gracias, señor Duval, bueno para terminando ya con es
suplici
con esta hermosa entrevista, sabemos que está escribiendo
un libro.
MM:
Ah, sí, ya le han contado lo del libro, sí, justamente, mire que
casualidad esta mañana estuve en la editorial porque tuve que ir ahí,
fijese la impresión... está refrescando, vio? Si, claro, yo
el
médico me dijo que me cuidara, por eso yo siempre ando con sobretodo, el
sombrero, la bufanda
guantes, invierno y verano, eh? A veces tengo un poco
de calor, pero la salud es la salud, yo le recomiendo también que se cuide,
porque a nuestra edad ya
hay que tener algún cuid
cuidado...
Además el médico me dijo nada de alcohol, solamente si uno se lastima,
se pasa un algodoncito, digamos no abusar
Que frío que hacía
Mme encontré con un amigo, al cual hacía mucho tiempo que no veía,
bueno, él tampoco me veía a mí, lo que de alguna manera compensa...
Uy si, un amigo de los viejos tiempos, me acurdo con él, cuando todos tomábamos
copetines allá en Carlos Pellegrini
con Carlos Pellegrini y me cuenta
pobre, que tiene una hermana de él, que está desmejorada, me dice,
yo pienso cómo será, nunca fue gran cosa no no, no se
lo dije a él, porque pobre, para que tengo que hacerlo sufrir por una hermana,
esas cosas, que a lo mejor el piensa que es cazadera, bueno, ya está un
poco grande para esas cosas, y entonces ¿Usted la conoce a la hermana de
mi amigo?
DR:
No
MM:
¿Y entonces para qué me cuenta todo esto? Mire, lo voy a sacar de
esta situación embarazosa en que se ha metido en este jardín, le
voy a dar una primicia: estoy escribiendo un libro.
DR:
¿Cómo se llama?
MM:
¿Qué cosa?
DR:
El libro
MM:
¿Qué libro?
DR:
Sabemos que está escribiendo un libro.
MM:
Ah, sí, discúlpeme, como yo tengo varios libros escritos... sí,
sí, yo ya los compro escritos, sí, yo voy a la librería y
le digo déme un libro, pero que esté escrito
le
digo, sí, un libro si no esta escrito no me dice nada, es como si le faltara
algo. Entonces...
DR:
Sabemos que está escribiendo un libro
MM:
Y dale con el libro. Mire, cambiemos de tema. ¿Sabe una cosa? Estoy escribiendo
un libro.
DR:
¿Cómo se llama?
MM:
José Duval, a sus órdenes.
DR:
No, no, no¿Cómo se llama el libro?
MM:
Y, que se yo
se lo llamará: ¡Libro!
DR:
No, ¿Cómo se titula?
MM:
¡Ah, si quiere saber como se titula pregúnteme eso! El libro se titula
"Memorias"
DR:
Y debe haber escrito una cuantas cosas acerca de su trubulenta relación
con la hermosa Deborah Duncan.
MM:
Ah, ha, ha, ha, ha
DR:
¿Está riendo o está llorando?
MM:
Estoy tosiendo. Deborah Duncan, qué hermosa mujer; y lo sigue siendo, si
ya en estos días le leído en el periódico que ya mayorcita
y todo ha sido elegida Miss Aniversario
DR:
No, no, lo que usted leyó fue "misa aniversario".
MM:
Mire, (se golpea la cabeza con el pié de micrófono) acabo
de recordar, así, de golpe, Deborah Duncan
yo a Deborah la conocí
en los comienzos de mi carrera, yo a ella la conocí en el mmm..mmm...
DR:
En el veinte...treinta...
MM:
No, en el Music Hall
DR:
Todos recordamos aquella hermosa rumba que usted compuso especialmente para Deborah
Duncan, esa guaracha...
MM:
No, no, no le permito, cuidadito...
DR:
Esa rumba titulada Muévete muchacha, entonces terminamos escuchando,
Muévete muchacha
MM
+ DR: Muévete muchacha,
muévete mi amor
bailemos sin cesar
bailemos
sin descanso este ritmo agotador.