MM:
Oh, carta de Elisabeth. Oh jo, jo, hermosa
muchacha, cuanto me amas. Veré que dices en tu carta y compondré
una sonata inspirada en ella.
"Querido
Johann he pensado mucho en nosotros, sabes
cuanto admiro tu arte. Aleluya, eres un artista de verdad". Oh
jojojo.
Oh
jojojo. Ah
jajaja. "Eres
eres un artista de verdad".
Ehhh
ehhh
Ahhh.
(Música).
(Sopla la pluma)
Ahh, claro, jaja, que p
"Querido Johann, los primeros días
te he echado mucho de menos, he estado muy sola entre esta gente desconocida".
"Johann, ¿por qué nunca quisiste pedir mi mano?"
"Querido Johann, siempre recuerdo aquel atardecer en que caminábamos
por el bosque todo era hermoso, la alondra cantaba."
DR: Aah, aah
MM: "Los grillos cantaban también".
DR: cri,
cri
MM: "Y también las golondrinas".
DR: pío,
pío
MM: "Y también las montañas... y también
las montañas eran hermosas. Recuerdo, Johann, cómo nos arrojamos
sobre la hierba... Tus besos...
DR: chuic, chuic
MM: "Tus
fuertes abrazos y cómo se avivó la llama de nuestro amor y ocurrió
aquello..."
¡¡Vamos todavía!!
"Aquello
fue... bastante agradable. Johann, que afortunada soy en tenerte como confidente
¡Aleluya, eres un amigo de verdad!
La semana pasada concurrí
a uno de esos tediosos bailes en casa de la duquesa de Genoux. Era un agasajo
al joven y apuesto duque Alfredo que regresaba del Caribe."
Coro:
(Música caribeña) ¡Azúcar, caliente!
MM:
"El joven y apuesto duque Alfredo insistió en que lo acompañara
a otra fiesta... Una fiesta íntima... Luego fuimos a su palacio, ¡Aleluya,
un palacio de verdad!
Me llevó a conocer el gran salón de baile,
las caballerizas, las pajareras, y por fin su alcoba. Y allí, apasionadamente
me...."
MM:(a Rabinovich que hace los efectos de sonido) ¡Pará
un poco!
DR: ¡Vamos todavía!
MM: "Nunca olvidaré
ese torrente de pasión, y una vez más sobre la alfombra, colgados
de la araña, en la bañera. ¡Aleluya, aleluya, por fin un hombre
de verdad!"