LP: Usted se ha
comunicado con el Centro Estatal de Asistencia al Suicida; en este momento, todos
nuestros operadores están ocupados; mientras espera ser atendido le ofrecemos
nuestra música tranquilizante preparada por lo expertos del Centro; espere
un poquito más, no cuelgue, y no se cuelgue.
CN:
Nuestros problemas son solo bobadas,
CORO: siempre hay personas
más desgraciadas.
JM: La vida los atrapa como en una red
CORO: y están peor que nosotros,
CN:
por ejemplo...
CORO:
usted!
CORO:
Olvida esas lúgubres ideas
JM: ¡va bien, todo va bien!
CORO: Olvídate,
debes olvidarte
JM:
¡va bien, todo va bien!
CORO:
Ya lo has olvidado
JM: ¡ya no te acuerdas de que ibas a suicidarte!
CORO:
¡No, no, no!
Todo va bien
JM: ¡todo va bien!
CORO: Muy bien
JM:
¡bien!
CORO:
Bastante bien... casi bien... mal!
LP:
¿Problemas?
A los problemas dígales: ¡no me importa!
CORO:
Éste tiene grandes deudas
JM: No me importa, no me importa.
CORO:
Éste es muy tartamudo.
CN:
No me
impo-porta, no me im-im-po-porta.
CORO:
A éste su mujer lo engaña.
LP: No me importa, no me
importa.
CORO:
Lo engaña con un barbudo.
LP: No me importa...!
CORO:
Elegante y muy forzudo.
LP: No me importa...!
CORO:
Le decimos el cornu...
LP:
¡¡¡No me importa!!!
DR:
Centro Estatal de Asistencia al Suicida, buenas noches, ¿por qué
asunto es?... pero hombre, no se preocupe, ¡la vida es hermosa!... sí,
lo escucho... ajá... ajá... ajá... ¡hopa!... pero hombre,
no se preocupe, la vida es hermosa, si al cabo usted tiene un montón de
años por delante para gozar, para ser feliz; dígame, ¿qué
edad tiene...? ah, ah, ah... sí, no le quedan tantos... pero yo siempre
digo que la vida es hermosa, que la vida merece ser vivida; en cambio la muerte,
merece ser "morida"... ¡ja, ja! es, muy bueno, muchas gracias;
¿el del lorito japonés lo sabe?... Ante todo, según la ordenanza
3426/8, deberá responder algunas preguntas antes de suicidarse; ¿es
la primera vez que
se suicida?... ¿motivos del suicidio?... ¿qué
no le pagan en su trabajo? no se preocupe, la vida es hermosa, el Estado lo cuida...
CN:
Ya me siento mejor
porque me ayudará el Estado;
ya me siento
mejor...
CORO:
¡mejor me siento a esperar sentado! (*)
DR:
¿Cuál es su trabajo?... ah, es empleado del Estado... y el dinero
no le alcanza, ¡no me lo diga a mí: tampoco me alcanza para nada...
No, lo que pasa es que cuando empecé a trabajar aquí me dijeron
que me pagarían de acuerdo a mi capacidad; con esa miseria no me alcanza
para nada. Las deudas crecen, si señor, tres créditos tengo, si.
No, no sé, qué sé yo, qué voy a hacer. Cada vez que
pienso en esto le juro que me dan ganas de matarme... ¿Cómo que
no me ponga así?... ¡Usted me dice eso para darme ánimos!...
¡Qué va a ser hermosa la vida! ¿quién le dijo esa mentira?
Yo fracasé en todo, ni para este trabajo sirvo; el otro día llamó
un hombre, solo alcancé a hablar con él por un momento y se suicidó...
¡sí, pero él no quería suicidarse, había llamado
equivocado!