"...En 1992 Iraldi me llamó nuevamente. Cuando lo vi venir noté
que caminaba con dificultad. Me contó que en 1988 había tenido un
infarto. Todo lo referente a su enfermedad así como aconteceres de su vida,
sus amores, sus problemas, lo contaba Iraldi como si no se tratara de sí
mismo sino de otra persona y se reía de sus propios defectos.
El último
instrumento en el cual colaboré con él fue EL FERROCALÍOPE,
un órgano a vapor muy voluminoso. Después de leer y escuchar todo
lo publicado y grabado acerca de los calíopes, fabricamos un modelo de
ensayo de un silbato, luego tres silbatos, y una pequeña caldera que a
pedido de Iraldi debía ser construida con un matafuegos. Sacó esta
"inspirada" idea de unos matafuegos que mi esposa usaba como maceteros.
Nos carteamos con el caliopista Will Dow del barco "Natches" que recorre
el Mississipi, que nos dio detalles de construcción que nos ayudaron mucho.
Tuvimos problemas y dificultades en el transcurso de la fabricación. Fue
entonces que conocí a la paciencia y la constancia del doctor Iraldi. Su
caminar empeoraba día a día y sin embargo con mucho esfuerzo venía
al taller. Lo trasladaba y acompañaba siempre Roberto Sanpietro con quien
hemos quedado muy amigos.
De todos los instrumentos de Les Luthiers éste
es el único que no necesita amplificación y es más grande
y pesado. En los ensayos en el Teatro Coliseo, con todas las puertas cerradas
se escuchaba su sonido desde la vereda. Firmamos ambos (a la usanza antigua) la
autoría del Calíope: "Fecimus Carlos Iraldi et Carlos Merlassino
anno 1994".
Carlos
Merlassino (Organero)
"Carlos
Iraldi, LUTHIER DE SONIDOS"/Compilación: Lucía Maranca
pág.26