Antenor (robot musical) | |||||
Construido por Carlos Iraldi, el robot en sí pesaba 80 kilos, y estaba dotado de varios motores que le permitían desplazarse por el escenario. Su fuente de energía era una batería de corriente continua de 24 voltios. Poseía trece cornetas con altavoces y una batería de tambores. Antenor se reía y tocaba, y cuando lo aplaudían hasta se colorado. Todas estas funciones eran gobernadas desde bambalinas, y por control remoto, por tres personas a la vez. Una controlaba el desplazamiento, otra las expresiones faciales, y una tercera la parte musical. Aunque para el público el único que se comunicaba con Antenor y le ordenaba qué hacer era Carlos López Puccio , quien lo amenazada con una llave francesa de utilería *Se estrenó en la obra Trío Op. 115 de LL, Hacen muchas gracias de nada (1979) | |||||
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